
Los caballos de Miquelón no son una raza oficial y son genéticamente parecidos al caballo canadiense (o una estirpe asilvestrada de él). Proceden de una base muy variada.
Orígenes
En un principio se creía que procedían de animales normandos y bretones importados a la zona; más tarde recibieron la influencia genética del Quarter Horse, del Appaloosa e incluso algo del Shetland. Esta mezcla de razas ha dado a los animales de San Pedro y Miquelón un tipo propio.
Aunque los animales viven en semilibertad, la mayor parte de la manada es de propiedad privada. Como muchos caballos isleños, deben compartir recursos limitados y a menudo se quedan con pastos de mala calidad. De vez en cuando se los lleva en barco a Miquelón, donde hay más pastos abiertos para acogerlos. En verano pastan en libertad y en los fríos meses de invierno se estabulan.
Un aporte muy valioso
Se consideran vulnerables, y hasta 2007 apenas despertaron interés fuera de los habitantes del archipiélago. Ese año se hizo un censo y se descubrió que solo había 168 animales (en el censo de 2000 había 200). Los habitantes del archipiélago sienten un profundo aprecio por estos animales y se esfuerzan por conservar sus singulares líneas de sangre.
Características
Alzada media, inferior a 13.8 manos
Crin y cola de pelo fino
Morfología
Cabeza corta, de perfil recto
Cuello delgado
Pecho ancho
Espaldas inclinadas
Cruz algo marcada
Dorso corto
Extremidades fuertes
Cascos grandes
Capas tradicionales
Generalmente castaño, castaño oscuro, alazán o negro, aunque también se da en ruano o pío
Temperamento
Tranquilo e inteligente
Usos
Animal de carga
Atracción turística
Poni de silla
Enlaces útiles
Estudio sobre el sector equino en San Pedro y Miquelón (2008)
Vídeo
Imagen superior de Murzabov, con licencia CC BY-SA 4.0.
Traducido del inglés. Leer el original