
Considerado el orgullo de las tierras altas de Armenia, el caballo Artsakh era conocido como una raza esbelta y noble en un país que se cree fue la cuna de la domesticación animal.
Orígenes
Esta raza fue perfeccionada con esmero a lo largo de los siglos (al menos desde mediados del siglo XIII) por los melikes de Artsaj, de donde toma su nombre. La capa alazana era habitual en esta raza y se les apodaba “zartak” (naranja). Existen diversas obras de arte que representan a los melikes y a sus asombrosos caballos.
En el siglo XIX, la cría estaba controlada por los emires locales. Sus animales eran muy apreciados y se exportaban a muchos países vecinos, llegando incluso hasta Francia. En 1956 estaban tan solicitados que incluso se regaló uno a la reina Isabel de Inglaterra.
El siglo XX no fue tan benévolo con el Artsakh y la raza empezó a decaer por diversos motivos. El color zartak comenzó a diluirse con los cruces y hoy se procura conservar el tradicional alazán bronceado. La raza Karabakh es la más cercana genéticamente, pero no está claro si se trata de la misma raza criada en países distintos o de una rama de la antigua sangre Artsakh.
Características
Alzada media 14-14.7 manos
Musculatura bien desarrollada
Morfología
Cabeza de perfil recto
Cuello largo y de inserción alta
Pecho ancho
Extremidades fuertes
Capas tradicionales
Temperamento
Vivo y lleno de energía
Montura rápida y ágil
Usos
Equitación
Caballería
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Traducido del inglés. Leer el original