
También llamado Ardennais, el ardenés se cría en varios países europeos; todas sus líneas de sangre son muy parecidas y las asociaciones de criadores aceptan animales criados en distintos países. Sin embargo, la estirpe francesa del ardenés es importante, porque la raza es originaria de las Ardenas francesas y belgas, por lo que Francia la reconoce como raza nacional.
Orígenes
El ardenés destaca por ser la raza de caballo más antigua de Francia y se cree que desciende directamente del caballo de Solutré, más pequeño. Casi desde sus comienzos, el ardenés francés ha sido una raza moldeada por la guerra, desde los tiempos romanos de Julio César hasta Napoleón.
Durante la Edad Media se necesitaron animales más pesados para la agricultura, lo que volvió a cambiar el tipo ardenés, y a medida que su uso se extendió a nuevas zonas, sus líneas de sangre también cambiaron. Cada zona exigía características diferentes en sus animales y la raza se diversificó hasta llegar a conocerse como un caballo pequeño pero robusto.
En el siglo XIX, una aportación de sangre de caballo de tiro belga le dio el aumento de tamaño que necesitaba, cuando en el este de Francia surgió la necesidad de animales fuertes para trabajar suelos difíciles. Por desgracia, hoy la demanda de caballos de tiro en Francia se destina principalmente a la producción de carne, aunque algunos pequeños agricultores todavía los usan para trabajar la tierra.
Características
Alzada media 15 – 16 manos
Morfología
Cabeza expresiva, de perfil recto o ligeramente cóncavo
Orejas pequeñas y bien insertadas
Pecho profundo y potente
Extremidades musculosas, con articulaciones bajas y anchas
Cascos anchos y sanos
Capas tradicionales
alazán | tordo | castaño | ruano | palomino
Temperamento
Dócil y dispuesto
Usos
Agricultura
Producción de carne
Enlaces útiles
Ardennais, Union des éleveurs de chevaux de la race Ardennaise (UECRA)
Más imágenes


Traducido del inglés. Leer el original