Arte ecuestre

Tapices flamencos del unicornio

· The Equinest

À mon seul désir

Quizá todos los amantes de los unicornios hayan visto estos tapices de La dama y el unicornio (llevan bastante tiempo circulando). Sin embargo, puede que muchos no sepan que se trata de una serie de piezas, cada una de las cuales representa un sentido distinto.

Sobre la obra

Se cree que fueron creados a finales del siglo XV en Flandes, y están hechos de lana y seda. Algunos círculos consideran la colección una de las mayores obras de arte surgidas en Europa durante la Edad Media.

Uno por cada sentido

Cinco de los tapices representan nuestros cinco sentidos: el gusto, el oído, la vista, el olfato y el tacto.

La última pieza dice À mon seul désir, cuyo significado no está del todo claro, pero se cree que representa un sexto sentido: el entendimiento o la compasión.

El gusto

El gusto

Tomando dulces de un plato para probarlos

El oído

El oído

Tocando el órgano portátil para oír la música

La vista

La vista

Mirando el reflejo en el espejo

El olfato

El olfato

Deteniéndose a oler las flores

El tacto

El tacto

Tocando para comprobar que es real

À mon seul désir

À mon seul désir
Esta pieza se ha interpretado de muchas maneras distintas; es más ancha y ligeramente diferente de las demás.

Ama lo inusual

La mayoría las recordamos de la infancia; sus imágenes llevan años circulando. No tenía ni idea de que tuvieran tanta importancia en el arte europeo de la Edad Media. Si te gustan, quizá también disfrutes echando un vistazo a algo de arte de unicornios más contemporáneo.

Traducido del inglés. Leer el original