
Hoy en día, la mayoría de las razas deben parte de su genética al caballo árabe. El bello y poderoso árabe es una de las fuentes originales de las razas de caballos del mundo. Con uno de los perfiles más reconocibles del mundo ecuestre, la belleza física del árabe se completa con un espíritu resistente y una naturaleza adaptable.
Orígenes
La raza es tan antigua que se desconoce su origen real, y la estirpe marroquí no es una excepción. A partir de las pruebas disponibles, existen varias teorías. Podrían haberse originado como équidos salvajes en Siria, el sur de Turquía e Irak, a lo largo del borde norte del Creciente Fértil. Otra teoría sugiere que procedían del suroeste de Arabia, hacia el año 2500 a. C., donde desde entonces se han criado durante miles de años como monturas de guerra.
Existen estirpes de árabe puro en muchos países, y cada una se ha ido adaptando con el tiempo al clima, al uso y a la alimentación locales.
Características
Alzada media 14.1 – 15.1 manos
Construidos para la velocidad y la resistencia, los árabes son rápidos y eficientes.
Forma del dorso característica
Cola de inserción alta
Formación ósea distintiva de 17 costillas, 5 vértebras lumbares y 16 vértebras caudales.
Morfología
Cabeza en forma de cuña, de perfil cóncavo y fina
Hocico pequeño con ollares grandes
Ojos grandes y expresivos
Orejas cortas y curvadas
Cuello arqueado, con un gaznate fino y limpio
Cuerpo compacto, de dorso corto
Cola de inserción alta
Capas tradicionales
Capas lisas
Temperamento
Brioso
Inteligente
Audaz
Usos
Mejora de otras líneas de sangre
Carreras
Equitación de recreo
Exhibiciones
Más imágenes


Vídeo
Traducido del inglés. Leer el original