
También conocido como Vlaams Paard y Cheval Flamand, el caballo flamenco es una raza de tiro pesado procedente de Flandes, la parte norte de la actual Bélgica. Para conservar sus líneas de sangre, el libro genealógico de esta raza se fusionó con el del caballo de tiro belga.
Orígenes
Los caballos flamencos tienen una larga y distinguida historia europea que se remonta al siglo XVII. Criados originalmente grandes y fuertes para arrastrar cargas pesadas y arar los campos, tienen una base robusta. Es probable que muchos de los caballos de tiro europeos lleven algo de sangre flamenca, sobre todo el Clydesdale, que ha conservado algunas de las características originales, como la alzada y la capa. Suelen ser más altos y de extremidades más largas que el caballo de tiro belga.
Los amish al rescate
Curiosamente, hace poco se ha intentado regenerar las líneas de sangre flamencas originales, y la iniciativa procede de una fuente inesperada: los amish (aunque no encontramos ninguna información que lo respalde). Según el DAD-IS, en 2019 quedaban entre 31-70 ejemplares de la raza.
Confusión de nombres
No debe confundirse con el Vlaamperd sudafricano, al que localmente también se le llama caballo flamenco. En el caso de esa raza, “caballo flamenco” hace referencia a la influencia del caballo frisón.
Características
Alzada media 15-17 manos
Morfología
Constitución fuerte
Cuartos traseros potentes
Capas tradicionales
Temperamento
Tranquilo y leal
Fácil de manejar
Usos
Caballo de exhibición
Agricultura
Vídeo
Imagen superior de agriflanders con licencia CC BY 2.0
Traducido del inglés. Leer el original