
Cuba no tiene caballos autóctonos, lo que significa que las razas “nativas” del país las llevaron allí los colonos españoles y quizá portugueses.
Orígenes
Una vez que los españoles conquistaron la zona, sus caballos quedaron en libertad y se asilvestraron. Con los años, el hábitat y la selección natural moldearon a estos animales en aislamiento. El Paso Cubano, o caballo cubano de andadura, empezó a mostrar el aire lateral de la jaca española (Jennet). Esta raza se caracteriza por su suave aire de cuatro tiempos, que puede mantener a lo largo de grandes distancias.
Debido a su aislamiento, esta raza ha conservado muchas de las características de sus antepasados ibéricos. Esos mismos antepasados los comparten muchas razas distintas de las Antillas, Centroamérica y Sudamérica. Cada una se cría específicamente y se aprecia por su conformación local, y rara vez se cruzan entre sí.
Características
Alzada media 13.3 – 15 manos
Conformación armoniosa
Morfología
Cabeza pequeña y fina, de perfil recto
Orejas pequeñas, ojos grandes y expresivos
Cuello de longitud media, arqueado y musculoso
Dorso de longitud moderada
Pecho ancho y bien musculado
Extremidades cortas y musculosas, con rodillas grandes y tendones bien definidos
Capas tradicionales
Temperamento
Enérgico y animado
Usos
Caballo de silla
Caballo de trabajo



Traducido del inglés. Leer el original