
También llamado Morochuco y Criollo Peruano, el Criollo Andino vive por encima de los 9.000 pies de altitud en la cordillera de los Andes. Esa gran altura ha dado lugar a un animal con una capacidad pulmonar asombrosa y un pelaje grueso y denso.
Orígenes
Como todas las razas criollas de Centroamérica y Sudamérica, esta raza debe su excelente genética y sus aires cómodos a los animales ibéricos abandonados tras la época colonial. Cada país desarrolló su propia variedad a partir de estas líneas de sangre tan adaptables para responder a sus necesidades particulares. El Criollo Andino es un caso más extremo, porque su clima es, bueno, extremo. La cordillera de los Andes ha forjado un animal increíblemente robusto, con un gran sentido del equilibrio y una resistencia incansable en terrenos empinados. Figura como una variedad del Criollo Peruano, así que probablemente se trate de un tipo criado exclusivamente en las montañas.
Es muy conocido por sus aires de ambladura suaves, entre otras cualidades que lo convierten en un excelente caballo de silla. Son animales pequeños y de pelo largo, pero muy rústicos y de paso seguro, quizá el mejor representante de las razas andinas. Lo que les falta en finura de aspecto lo compensan con creces con su utilidad en una parte del mundo por la que todavía es difícil desplazarse con maquinaria.
Características
Alzada media 12 – 13.2 manos
Fuerte y buen escalador
Sabe por instinto qué plantas puede comer sin peligro
Resistente a la fatiga
Morfología
Cabeza pesada y subconvexa
Frente prominente alrededor de los ojos
Cuello corto y musculoso
Piel gruesa y pelaje abundante
Cuartillas cortas y rectas
Cascos pequeños y oscuros, con talones altos
Capas tradicionales
Capas sólidas
Temperamento
Duro como el que más y dispuesto a trabajar
Dócil y fácil de cuidar
Usos
Animal de carga
Caballo de silla








Vídeo
Traducido del inglés. Leer el original