
Una de las razas más antiguas de Siberia, el Oirot, Altaiskaya o Altai, debe gran parte de su carácter al duro clima montañoso de su tierra natal. Esta raza ha mantenido durante siglos una estrecha relación con los pueblos tribales de la región.
Orígenes
Estos animales toman su nombre de los montes Altái, en el sur de Siberia, y, como muchas razas de climas implacables, tienen una gran seguridad de pies. Siempre se ha confiado en ellos para llevar a personas y otras cargas valiosas por terrenos montañosos escarpados o a través de ríos de corriente rápida.
Una estirpe pura
Gracias a su relativo aislamiento físico, durante muchos años sus líneas de sangre se mantuvieron bastante puras y la incorporación de sangre nueva nunca fue fruto del azar. Hasta principios del siglo XX, cuando se introdujeron distintas razas en la población Altai con la intención de obtener animales más grandes y con más capacidad de trabajo.
Aunque con los años se haya introducido sangre nueva, siempre se mantiene pura una parte de la raza para conservar una línea de su antiguo acervo genético. De hecho, aún hoy quedan pequeñas manadas de caballos autóctonos en algunas zonas del Altái superior, y sus características físicas conservan muchas de las cualidades de sus antepasados.
Características
Alzada media 13.5 – 13.8 manos
Rinde bien en condiciones adversas
Seguro de pies y duro
Animales rústicos y poco exigentes
Morfología
Cabeza grande y basta, con ojos pequeños
Cuello corto y carnoso
Dorso largo y hundido
Extremidades cortas y bien aplomadas
Cascos fuertes y sanos
Capas tradicionales
Todas las capas
Temperamento
Animales estables y sensatos
Fuertes y leales
Muy trabajadores
Fáciles de cuidar
Usos
Animales de travesía
Animales de carga
Caballos de silla
Carne
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Traducido del inglés. Leer el original